Técnicos de la Demarcación de Costas, del Concello de Fene y de la empresa Aquagest se sentaron ayer alrededor de la misma mesa para encontrar una solución, lo más inmediata posible, al vertido de aguas fecales que se produce en la ría Ares-Betanzos, a la altura de la playa de Almieiras, en la parroquia de Limodre. El atasco del emisario submarino que, situado en la zona, da servicio al polígono Vilar do Colo y a la población de Limodre está detrás del problema, del que se tiene constancia desde hace dos semanas.
Del encuentro, en el que se abordaron desde el porqué hasta las consecuencias de una situación totalmente anómala, salieron dos primeros compromisos. De inmediato, el Concello gestionará un encuentro con los responsables de Augas de Galicia para darle una solución provisional a un problema que dejará de serlo a partir de la entrada en funcionamiento de la EDAR de Punta Avarenta, cuya puesta en servicio no será real hasta dentro de dos años.
Por su parte, la Demarcación de Costas, como máxima autoridad responsable de velar por la ocupación del dominio público, ha brindado su total colaboración para autorizar, basándose en la excepcionalidad de la situación, aquella medida que ponga fin a los vertidos que a día de hoy se realizan sin ningún control en aguas de la ría.
Aquagest, mientras tanto, permanece a la espera de que tenga lugar la reunión solicitada a Augas de Galicia, a fin de conocer con exactitud la traza de una canalización de la que no hay constancia en el Concello y que, además, discurre de forma subterránea.
Desde la empresa se explicó que no se regatearon esfuerzos a la hora de localizar la conducción y, en este sentido, se apuntó que un buzo e, incluso, el uso de un camión específico para situaciones como la actual fueron algunas de las medidas que se llevaron a cabo, una vez que se pudo comprobar que el problema estaba en la tubería y no en la arqueta general situada en las inmediaciones del arenal.
Ahora, además, la empresa ha tomado muestras para analizar el posible origen del vertido, al igual que días atrás también habían hecho lo propio los técnicos de la Consellería de Medio Ambiente desplazados al lugar a fin de conocer las consecuencias que en la zona y en el medio está causando el vertido. Éste, de no ser por el atasco de la canalización submarina, tendría que producirse a más de un kilómetro de la costa de Limodre.
Fuente:
Diario de Ferrol.